Alguien busca "gestoría para autónomos en Madrid", pero ya no lo escribe en Google: se lo pregunta a ChatGPT. La IA le devuelve tres nombres con un pequeño resumen y un enlace. Si tu negocio no está entre esos tres, no existe para esa persona. A eso responde el GEO, siglas de Generative Engine Optimization: optimizar para que los motores generativos te mencionen en sus respuestas.
GEO no es SEO con otro nombre
El SEO clásico pelea por una posición en una lista de diez resultados azules. El GEO pelea por algo distinto: ser una de las fuentes que la IA elige para construir su respuesta y, con suerte, citar con tu nombre y tu enlace. No hay diez puestos, hay uno o dos huecos por respuesta. Y el usuario muchas veces se queda con lo que le dice la IA sin hacer clic en nada.
La otra diferencia es de dónde bebe cada asistente. No todos miran el mismo sitio, así que conviene saberlo antes de tocar nada.
De dónde saca cada IA sus fuentes
ChatGPT y Copilot se apoyan en buena medida en el índice de Bing. Si tu web está bien indexada en Bing, tienes parte del trabajo hecho, y es un buscador que muchas pymes ignoran por completo. Gemini y los AI Overviews de Google beben del índice de Google y, para negocios locales, de tu ficha de Google Business Profile: horarios, dirección, reseñas y categoría bien puestas pesan de verdad. Perplexity usa su propio índice y da mucha importancia a la recencia: premia lo publicado o actualizado hace poco.
La conclusión práctica para una pyme española es cómoda: no hay que reinventar nada, hay que cuidar los cimientos de siempre en los tres frentes a la vez.
Qué mueve la aguja para que te citen
Por lo que se ve hasta ahora, cuatro cosas marcan la diferencia. Primero, los datos estructurados (schema): marcar quién eres, qué vendes y dónde estás en un lenguaje que la máquina lee sin dudar. Segundo, entidades claras: que tu marca, tus servicios y tu ubicación aparezcan siempre escritos igual, para que la IA te reconozca como una entidad y no como un texto suelto. Tercero, reseñas y frescura: opiniones reales y contenido actualizado le dicen al asistente que sigues vivo y que otros confían en ti. Y cuarto, y quizá lo más importante, aportar algo que la IA no pueda resumir sola: un dato propio, una experiencia real, un precio, un caso concreto. Si tu página repite lo que ya hay en otras cien, no le das ningún motivo para citarte a ti.
Cuidado con el humo: llms.txt no es la solución
Ha corrido mucho la idea de que basta con crear un archivo llms.txt en la raíz de tu web para que las IA te lean mejor. Vamos a ser honestos: no es una palanca de citación. Google ha dicho de forma expresa que ese archivo no influye en cómo aparece tu contenido en sus resultados con IA, y ningún gran buscador lo usa hoy como señal. Puedes tenerlo si quieres, pero no esperes que mueva nada. Quien te venda GEO a base de llms.txt te está vendiendo humo.
Por dónde empezar mañana mismo
No hace falta un proyecto de seis meses. Da de alta y limpia tu ficha de Google Business Profile, comprueba que tu web esté indexada en Bing (no solo en Google), añade schema básico de tu empresa y tus servicios, y revisa que tu nombre, dirección y teléfono estén escritos igual en toda tu presencia online. Después, publica contenido que responda a las preguntas reales de tus clientes con datos que solo tú tienes. Eso es GEO de verdad, y no depende de ningún truco.
Si no sabes por dónde meterle mano a tu caso, en Social Digital lo montamos contigo, paso a paso y sin promesas mágicas.

